La lámpara LED utiliza una tecnología recientemente popularizada que lleva por nombre en inglés Light-Emitting Diode (de ahí sus siglas), la cual consiste, como su nombre bien lo dice, en diodos que emiten luz, es decir, en pequeños dispositivos electrónicos con dos terminales, los cuales facilitan el paso de la corriente eléctrica a través de ellos y que funcionan como fuentes de luminosidad.

lamparas led

Ahora bien, debido a que su tamaño es muy pequeño y por lo tanto la energía lumínica que emiten no es muy poderosa, se utilizan en varios grupos de ledes para que se alcance el nivel de luz esperado, similar a la que pueden emitir los focos tradicionales de iluminación incandescente o las famosas bombillas ahorradoras.

En la actualidad, las lámparas LED tienen un gran número de aplicaciones, pues su nivel de ahorro de energía eléctrica es muy superior al de otras formas de iluminación, además de que se prenden de forma rápida y tienen amplia resistencia a las alteraciones de voltaje; es por ello que se suele utilizar en todo tipo de alumbrado para decoración (como las luces de los árboles de navidad), en los sistemas de iluminación de los espacios públicos, así como en las oficinas e incluso en todo tipo de industrias.

No obstante, los ledes se pueden dañar cuando entran en contacto con temperaturas muy altas, por lo que se ha hecho necesario que todas las lámparas que utilicen este tipo de tecnología tengan integrado un sistema que regule el calor, el cual está compuesto por disipadores (una especie de ventilador pequeño que lleva el calor acumulado al aire) y aletas que sirven para la refrigeración.
Como ya mencionamos, para que se pueda alcanzar la intensidad de luz requerida, se deben de agrupar cierto número de ledes, la cantidad dependerá del voltaje de la corriente eléctrica, así como del tipo de iluminación que se espera obtener, por ejemplo, en un espacio muy pequeño se necesitarán menos ledes, pero si se trata de una bodega enorme, entonces el número de estos dispositivos eléctricos será muy amplio, pero incluso así su gasto de energía será muy bajo.

En este sentido, es necesario aclarar que sin importar cuál sea el voltaje que se utilizará en total, ni el número de ledes que se agruparán, en todo momento es sustancial que se conecten varias resistencias en serie, con el fin de ponerle un tope a la cantidad de electricidad que va pasar a través de ellos, de esa manera se podrá evitar su desgaste prematuro o quemaduras.

Entre las ventajas que tiene el utilizar una lámpara LED sobre los demás tipos de iluminación interior y exterior, está por supuesto el bajo consumo de corriente eléctrica, lo que significa un ahorro considerable en los recibos de luz, así como el apoyo a la disminución de la generación de contaminación atmosférica. Aunado a lo anterior, los focos LED no generan calor, por lo que el aprovechamiento de la luz es aún mayor y el ambiente no se reseca, de igual forma, no producen luz ultravioleta, no contienen materiales tóxicos que puedan dañar la salud de las personas y pueden estar encendidos durante mucho tiempo, sin disminuir su tiempo de vida útil, el cual, por cierto, es bastante más largo que el de los focos incandescentes.

Una razón más para adquirir una lámpara LED, es que gracias a la popularización de este tipo de tecnología se han creado diversos diseños atractivos, los cuales se pueden adaptar a todo tipo de espacios, ya sea al interior del hogar o en los patios y jardines. También existen varios tipos de focos LED disponibles en el mercado, algunos de ellos se explicarán de manera breve a continuación:
Focos MR16. Entre sus principales características están el hecho de que son capaces de proporcionar la misma cantidad de luz que cualquier foco incandescente, pero utilizando una décima parte del consumo de electricidad. Este foco se conecta a la corriente directa de 12 voltios, con un conector GU53, por lo que se requiere que tenga un transformador de 120VAC a 12VDC, la segunda conexión de 120VAC funciona con un conector GU10, lo cual evita que se consuman más transformadores en caso de que tengan alguna falla.

Por su parte, los focos PAR 38 proporcionan la misma cantidad de luminosidad y ahorro, pero vienen disponibles en 7×3 o 12×1, y cuentan con una entrada E26. Asimismo, los tubos LED T8 se utilizan en diversos ambientes que requieran de una iluminación intensa, éstos son los reemplazos perfectos para las tradicionales lámparas fluorescentes, lo que los hace muy útiles para usarse en las residencias, los sectores residencial y comercial, así como en todo tipo de negocios, sin importar su tamaño.

Como podemos apreciar, una lámpara LED es una muy buena opción para proyectos en desarrollo, pues además de todas las ventajas antes mencionadas, el tipo de luz que emiten es muy confortable para los ambientes laborales y residenciales, además de que sus diseños son sumamente atractivos y modernos.

Durante los últimos años, se ha dado un vertiginoso crecimiento en la venta y distribución de las lámparas LED, puesto que la población se ha estado percatando de los beneficios de utilizar este tipo de tecnología, de tal forma que su consumo ha tenido un aumento considerable en nuestro país.

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