Algunos tips para elegir los mejores focos

¡Hola, querido lector! Nos da gusto contar con tu lectura en esta nueva entrada del blog de Foss, los expertos en iluminación y ahorro de energía. En esta ocasión queremos hablar de los aspectos a tomar en cuenta para decidir entre focos led y otras opciones disponibles. En primer lugar se debe mencionar que hoy en día, la decisión de adquirir prácticamente cualquier producto o servicio no es sencilla, ante la gran variedad que existe. Y esta situación es también aplicable cuando se trata de elegir algo en apariencia tan sencillo como un foco o una lámpara para iluminar nuestro hogar o nuestro negocio. Existen numerosas opciones, unas más efectivas que otras, y una buena elección consiste precisamente en tomar en cuenta los factores que nos permitan descubrir cuáles son las que nos pueden reportar mayor número de beneficios. Aunque lo más importante es que cumplan su objetivo principal, el de la iluminación, son varios los aspectos que se deben considerar.

En primer lugar, hay que tomar en cuenta cuáles son las alternativas disponibles en el mercado. Por más de un siglo los focos incandescentes han estado presentes en la vida de millones de personas, y entre ellos existen a la vez varias categorías. Pero también existen los focos led, que en los últimos años han ganado enorme popularidad debido a las innumerables ventajas que ofrecen sobre los primeros. Esto tiene sentido si pensamos que a medida que la tecnología avanza, siempre se busca ofrecer productos que superen ampliamente a sus predecesores. Te invitamos a leer las entradas de nuestro blog que hemos dedicado a hablar de las ventajas del uso de la iluminación led, puesto que estar familiarizado con los productos que hay y sus cualidades, y comparar con focos como los compactos fluorescentes, los halógenos y los incandescentes, es el primer paso para tomar una decisión acertada.

La temperatura.

Uno de los primeros conceptos importantes es el color de la iluminación. Y es que cuando hablamos de la luz, hay que entender que la temperatura no es la medida del calor, como sucede en otros ámbitos, sino que es la medida del color. ¡Sí, es posible medirlo! De este modo, la temperatura puede presentarse en un rango variable y continuo que se extiende desde el color amarillo, mismo que se encuentra en el nivel más bajo de la escala, hasta llegar al azul, que es el color final de dicho rango, y el más frío, por lo que el blanco, que se encuentra en medio, corresponde al de una luz templada.

La decisión responderá entonces a la temperatura de la luz con la que las personas se sientan más cómodas. El gusto se rompe en géneros y no todos prefieren lo mismo, de ahí la importancia de hacer pruebas y evaluar cuál es la luz preferida para trabajar o para realizar las actividades que tienen lugar en cada zona del hogar o centro de trabajo que se vaya a iluminar.

La fidelidad del color.

Estamos seguros de que, a menos que seas un completo adicto a las fiestas y a los antros, quieres vivir en un lugar donde los colores luzcan, de cierto modo, tradicionales y lo más parecidos a su tono original. Por eso es importante tomar en cuenta cómo se ven los colores de cada objeto de la casa o la oficina cuando son iluminados por las distintas tecnologías disponibles para focos.

En este sentido, hay que considerar primero que la luz del día es la única que ofrece 100% de confiabilidad en cuanto a que podemos estar seguros de que bajo la iluminación natural proporcionada por el sol se nos ofrece una visión fidedigna de los tonos reales de cada color. Y a partir de ahí, cada tipo de luz hace que los colores se vean con un tono que es distinto del color real en mayor o menor medida. El mayor porcentaje de fidelidad lo ofrecen los focos led, por lo que si quieres vivir en un ambiente que te dé la idea de que estás en las condiciones más naturales posibles, aun a pesar de contar con luz artificial, ésta será una excelente alternativa.

La eficiencia.

Y llegamos por fin a uno de los factores que más interés causa cuando estamos pensando en adquirir un foco led o cualquier otro aparato de iluminación: la eficiencia. Para ponerlo en los términos más simples posibles, debemos tener claro que un foco es un dispositivo que se encarga de convertir la energía eléctrica que llega a través de cables conductores en luz. Entonces, tenemos dos posibilidades: los focos incandescentes son eficientes en la medida en que producen una cierta cantidad de lumens (es importante distinguirlos de los watts) dependiendo de la temperatura a la que se caliente el filamento con el que cuentan. En cambio con los focos led, que también convierten la electricidad en luz, la conversión no se asocia con la temperatura específica del filamento, por lo que no hay desperdicio de calor, y la física nos dice que a menor gasto calorífico, mayor eficiencia. En resumidas cuentas, se trata de obtener más lumens (que son la medida de la luz) por menos watts.

Estamos seguros de que tomado en cuenta estos tres aspectos, la elección te resultará mucuho más sencilla, y sobre todo tendrás la certeza de que estás obteniendo el mejor producto por tu dinero. Pero si entre watts, lumens, fidelidad del color y temperaturas, aún te sientes desorientado, no te preocupes, porque en Foss nuestros expertos están para ayudarte a decidir cuáles son los focos más adecuados de acuerdo con tus propias necesidades de iluminación.

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